
Su precio es de algo más de medio millón de dólares, US$ 600.910, lo que lo sitúa en el cuarto lugar de los carros más caros del mundo.
El KOENIGSEGG CCX es el último de los supercarros de la firma sueca. CCX es la abreviatura de Competition Coupe X y la "X" conmemora el décimo aniversario de las primeras pruebas exitosas en 1996. El CCX está especialmente pensado para el mercado americano y por lo tanto cumple rigurosamente con las normas de ese país. El motor produce 850 caballos con gasolina de 96 octanos y 900 hp con biocombustible. La velocidad máxima que ha desarrollado es de 375km/h, lo cual lo convierte en uno de los más veloces del mundo.















