
¿Es cierto que la actriz Marisa Tomei ganó un Oscar por error?
Nunca se ha confirmado ni rectificado, porque habría sido un escándalo, pero el rumor es ya un clásico muy admitido en Hollywood. Se dice que el actor Jack Palance, encargado de entregar la estauilla, se equivocó y símplemente leyó el último nombre de la lista de las cuatro nominadas a mejor actriz secundaria en 1993, que eran, además de Tomei (por Mi tío Vinny), Miranda Richardson, Vanessa Redgrave y Judy Davis.
Quienes creen en el rumor no se ponen de acuerdo en si Palance estaba bebido o fumado, o si, simplemente, el regidor de la gala televisiva no hizo avanzar el texto en la pantalla del telepronter (el monitor que actúa como apuntador) y en ella quedó a la vista el nombre de la última nominada de la lista.
¿De dónde viene la costumbre de desear ‘mucha mierda’ en un estreno?
Hay una versión muy extendida de por qué los artistas se desean suerte con esa expresión. Según esta, en los siglos XVI y XVII, época dorada del teatro, los ricos acudían al espectáculo en carrozas tiradas por caballos.
Cuanto más público pudiente acudía, más excrementos quedaban a la puerta del teatro y, lo más importante, más monedas recaudaban los artistas, ya que generalmente no se cobraba entrada.
La otra versión es similar, pero no igual: se cree que los artistas medievales ambulantes calculaban si había o no una feria en una ciudad según la cantidad de “mierda” que hallaban en las puertas.
¿De qué sirve que un filme se pase fuera de concurso?
Es algo que solamente les interesa a producciones modestas, que no tengan mucho presupuesto ni grandes nombres en su reparto. Que el Jurado de un festival grande, como Cannes, Venecia o San Sebastián, las seleccione es un buen modo de participar del impacto mediático que arrastran los grandes filmes que sí concursan.
Pero a veces no les interesa, porque casi todos los festivales exigen cintas sin estrenar, así que si apareces fuera de concurso en un festival, te cierras las puertas a competir en otro.















