
¿Cualquier invento se patenta?
No. En España rige el Convenio sobre la Patente Europea, que define qué es y qué no es patentable. Ha de ser algo “nuevo a nivel mundial” (patente de invención ) o “a nivel nacional” (modelo de utilidad).
También debe ser “el resultado de una actividad inventiva, esto es, que dé una solución no evidente a un problema técnico”. O sea, una rampa no se puede patentar porque es una solución natural y obvia para salvar un desnivel.
¿Nos conservan los conservantes?
No. Los elementos químicos que se añaden a las conservas y demás intentan, sobre todo, lentificar los procesos de degradación de los alimentos por la acción microbiana.
Pero la mayoría de los efectos que tratan de evitar solamente suelen aparecer cuando el animal ha muerto (carne) o el vegetal ha sido arrancado.
Y eso, evidentemente, no nos ocurre a quienes los comemos, porque estamos vivos.
¿Elegimos mal el tamaño de los condones?
Sí, o eso dicen los fabricantes. Y esto puede reducir un 20% la eficacia del preservativo.
La primera causa de la mala elección es el deconocimento de los hombres de que existen tallas. La prueba es que un gran estudio realizado en Alemania en 2005 reveló que solamente el 18% de los germanos usaba el tamaño correcto.
La otra razón del desatino es que no todas las marcas adaptan su tallaje a la anatomía de cada raza.
En India, el Consejo para la Investigación Médica detectó que el 30% de los indios tiene el falo cinco centímetros más pequeño que la talla que se vende como “común”.
¿A qué llaman los críticos ‘arte povera’?
Se trata de una corriente creativa nacida en Italia al final de la década de 1960. El nombre (povera significa “pobre”) se lo puso el crítico Germano Celant al prologar el catálogo de la exposición In spazio.
Con este apelativo, el también comisario quería aglutinar la tendencia de los artistas plásticos italianos de trabajar por primera vez en la historia con materiales nada nobles (hojas secas, rocas, astillas de madera...) o directamente con objetos y restos de desechos de consumo e industriales.
Los pintores y escultores daban importancia al propio proceso de fabricación de las piezas y al material que se originaba; lo equiparaban a los procedimientos de creación de una obra. El reto para ellos era lo que llamaban “acción sobre el material” (desfigurar, retorcer, apilar, prensar...), todo ello encaminado a criticar la entonces reciente “invasión” del plexiglás y de acero inoxidable. Su influencia es evidente en el arte del resto del siglo XX.
¿De dónde sacó Tolkien las lenguas de 'El Señor de los Anillos'?
Del mismo sitio que las propias historias: de las mitologías nórdicas y germanas. J. R. Tolkien creía que las lenguas y sus leyendas se necesitaban mutuamente para asentarse –por eso no defendió la supervivencia del esperanto–.
Desde joven se interesó por el finés, el gaélico y el gótico. El sindarin y el quenya (las lenguas élficas del libro) fueron creadas, según el autor, con criterios “fonoestéticos”, mezclando finés, griego y latín.
¿Es cierto que fue un trapero quien descubrió la vida microscópica?
Sí, las primeras visiones de la vida microscópica fueron de la mano de Anton van Leeuwenhoek (Holanda, 1632-1723). Era un comerciante de paños que usaba lupas para examinar tejidos. Para mejorar ese escrutinio, pero también por afición, comenzó a fabricar lentes y, en 1660, un microscopio simple (de una sola lente) mucho más nítido y sin las aberraciones cromáticas de sus predecesores mucho más complejos.
De este modo, van Leeuwenhoek fue el primero en observar un espermatozoide (1677), una bacteria o el plancton. Aún se conserva una lente suya de 270 aumentos.
¿Por qué miramos más el lado derecho de una foto?
Es que no siempre es así. La información que procesa el hemisferio izquierdo (más analítico y racional) llega a través del campo de visión derecho. Eso podría explicarlo de primeras. Pero, por otro lado, las teorías sobre percepción y composición visual nos hablan de que la dirección a la hora de mirar un cartel depende también mucho de la cultura a la cual pertenezcamos.
En Occidente, leemos de izquierda a derecha, cosa que más bien hace que nos fijemos primero en la diestra. Así que no hay hipótesis claras que valgan para todos los casos.
¿Qué son la ‘nota de salida’ y ‘de corazón’ de un perfume?
Una fragancia se percibe en tres etapas; el primer olor que notamos al aplicárnosla es la llamada “nota de salida”. Es fundamental, porque delata su personalidad, pero también porque es la más determinante en la decisión de comprarla.
La “nota corazón” es la mezcla de “acordes” que determinan la familia olfativa (florales, orientales...). Por último, está la “nota de fondo”, formada por los “tonos” más persistentes, porque puede perdurar hasta 24 horas.















